Cada semana recibo consultas de toda España a raíz de los vídeos y los artículos. Y me he dado cuenta de una cosa: mucha gente no necesita todavía que le lleve el caso. Lo que necesita, y lo necesita ya, es hablar con alguien que sepa de esto y le diga con claridad dónde está: qué significa lo que le ha llegado, qué le puede pasar de verdad, y qué es lo primero que tiene que hacer.
Eso es lo que hago en la consulta. Y lo hago igual de bien por teléfono o por videollamada que en el despacho, estés donde estés.
Dos formas de trabajar conmigo
No todo el mundo llega en el mismo momento ni necesita lo mismo. Por eso separo dos cosas que muchas veces se confunden: recibir orientación y encargar la defensa.
La consulta
Una sesión centrada en tu caso: me cuentas la situación, la analizo contigo y sales sabiendo qué te puede pasar, qué opciones reales tienes y cuál es el siguiente paso. Sirve también como segunda opinión si ya tienes abogado y quieres contrastar. Por teléfono o videollamada, para toda España.
El encargo
Cuando decides que lleve tu caso: asistencia, escritos, estrategia y representación ante el juzgado. Aquí el presupuesto se hace a medida según la fase y la complejidad del asunto. Si tu procedimiento está lejos de Castellón, te digo con honestidad si te conviene que lo lleve yo o si te derivo a un compañero de confianza en tu zona.
Sobre la consulta de pago: el importe de la consulta se descuenta íntegramente de los honorarios si finalmente me encargas la defensa. Es decir: si damos el paso juntos, la consulta no te ha costado nada. Y si no, te llevas 45 minutos de orientación de un penalista que vale mucho más que lo que has pagado.
Cómo funciona la consulta
Preguntas que me hacen mucho
«¿Antes la primera consulta no era gratis?»
La toma de contacto para saber si puedo ayudarte sigue siendo sin coste. Lo que ahora tiene un precio es la consulta en sí: el rato en el que analizo tu caso y te doy criterio. Es trabajo de abogado, y ponerle valor es lo que me permite dártelo bien y a cualquiera de España, no solo a quien tengo cerca.
«Estoy fuera de Castellón, ¿me sirve igual?»
Para la consulta, exactamente igual: la orientación no depende de dónde estés. Si además hay que llevar el caso y tu juzgado está lejos, te lo digo claro y, si conviene, te pongo en manos de un compañero de confianza. No te dejo colgado.
«¿La consulta me obliga a algo?»
A nada. Sales con la información y decides con calma. Si das el paso de encargarme la defensa, lo que pagaste por la consulta se te descuenta.